No es ningún secreto que nuestro planeta está en situación de emergencia desde hace unos años. El cambio climático ya nos ha traído el calentamiento global, y podría conllevar una catástrofe global si no lo evitamos.

El calentamiento global es la situación por la cual ha subido la temperatura media del planeta, a causa sobre todo de las emisiones de gases de efecto invernadero (que se acumulan en la atmósfera). El efecto invernadero hace que estos gases entren en nuestra atmósfera pero no puedan salir, aumentando así la temperatura de la Tierra. La mayoría de estas emisiones son producto de la actividad humana, y por tanto está en nuestra mano el reducirlas antes de que sea demasiado tarde.

En este contexto, ¿qué podemos hacer nosotros? La ONU nos da unos consejos para evitar el calentamiento global que podemos seguir todos de manera individual, y que nos salvarían colectivamente si todos los tuviéramos en cuenta.

1. Potenciar el uso de energías renovables

Potenciar el uso de energías renovables

Las energías renovables son fuentes inagotables de energía que nos ayudan a conseguir un futuro más sostenible para nuestro planeta. Estamos hablando, por ejemplo, de la energía eléctrica, la eólica o la solar. Tener un coche eléctrico siempre contaminará muchísimo menos que tener uno de gasolina o diésel. Utilizar energías renovables es el primer paso para evitar el calentamiento global.

Además, también podemos ahorrar energía en casa, apagando por ejemplo los electrodomésticos que no usemos, la luz de las estancias donde no estamos, cerrando las ventanas en invierno para mantener la casa caliente sin calefacción, comprar electrodomésticos más eficientes (clase A), etc.

2. Consumir menos carne

Reducir el consumo de carne roja

La producción de carne roja genera una cantidad elevada de gases de efecto invernadero. Hace ya unos años que más de 100 naciones se comprometieron a reducir las emisiones procedentes de la ganadería, pero al no haber indicaciones específicas no es algo que haya avanzado mucho.

La parte buena es que sí que está en tu mano reducir el consumo de esta carne. Si no se consume, no se vende; y si no se vende, no se produce. Es mejor priorizar el consumo de carnes blancas, verduras y cereales.

3. Utilizar el transporte público

Utilizar el transporte publico

Imagina una persona en un coche, y lo que contamina ese coche. Ahora imagina 5 personas en 5 coches, o 5 personas en un coche. ¿Mejor la segunda opción, no? Pues por la misma regla de tres, el transporte público es una de las mejores opciones para reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

Otra opción si quieres desplazarte de manera individual (que es verdad que tiene ciertas ventajas), es hacerlo en bicicleta, en patinete o incluso andando. Piénsalo bien, ¿de verdad necesitas coger el coche para un trayecto de 10min?

4. Reutilizar y reciclar todo lo posible

Reciclar todo lo posible

Desde que somos pequeños, en el colegio se nos enseña lo importante que es reciclar. Por desgracia, muchas personas se olvidan de este tema cuando llegan a su etapa adulta.

El 65% de la basura que generamos en casa se puede reciclar, pero en lugar de eso, la mayoría acaba en vertederos. En estos vertederos, la basura se descompone y da lugar a pequeñas emisiones de CO2 que podríamos habernos ahorrado si hubiéramos reciclado.

No obstante, como en el transporte de los materiales reciclables también se emite algo de CO2 (aunque podría evitarse con medios de transporte más ecológicos, esperemos que pase), la mejor opción siempre es la de reutilizar. Si una botella de vidrio o una bolsa de plástico pueden servirnos otra vez, mejor que mejor.

5. Educar a los más jóvenes en relación al calentamiento global

Educar a las futuras generaciones sobre el calentamiento global

Por último, la ONU aconseja educar a las nuevas generaciones para que sean capaces de comprender los retos medioambientales que tenemos hoy en día, y que se agravarán si no hacemos nada al respecto.

Por eso es necesario que seamos capaces de transmitir a nuestros hijos o alumnos la importancia de cuidar el planeta para evitar el calentamiento global y otras catástrofes naturales que están en nuestras manos. De esta manera, a través de la educación individual, es como conseguiremos que la sociedad esté concienciada de manera global y colectiva. El cambio empieza en cada uno de nosotros.