Si tienes un patinete eléctrico, quizás hayas visto en alguna ocasión que puedes trucarlo. En este artículo trataremos de resolver las dudas que puedas tener al respecto de trucar un patinete eléctrico, y veremos sus riesgos y por qué no deberías hacerlo.

Con el auge de los patinetes eléctricos, son muchas las personas que se plantean modificarlo o “trucarlo” para conseguir que el patinete dé más de sí, normalmente en términos de velocidad. Pero, ¿es esto algo seguro? ¿Cuáles son sus riesgos y desventajas?

1. El patinete podría dejar de funcionar

Trucar o hackear un patinete eléctrico conlleva un cambio de firmware, es decir, la instalación de un firmware que permita modificar sus características a través de ciertas configuraciones (para aumentar su velocidad o aceleración, por ejemplo). Al cambiar el firmware, estarás instalando una configuración distinta.

Cambiar el firmware de un patinete electrico

Para ello, tienes que tener mucha seguridad en que el nuevo soporte lógico (o programa informático, vaya) es totalmente seguro, funciona correctamente, etc. Si no es así, tu patinete podría empezar a malfuncionar. Este riesgo aumenta, por supuesto, en los casos en los que la modificación del patinete se hace en casa por parte de una persona sin experiencia.

2. Podrías dañar el patinete

Este punto es el más obvio pero en el que menos se piensa. Al modificar el patinete, la gente suele pensar que funcionará mejor, porque irá a mayor velocidad y dará más de sí, pero sin embargo le estaremos haciendo un flaco favor.

  • El motor de cualquier patinete está pensado para trabajar a la potencia a la que se configura, para su venta. Si trucas el patinete para que el motor funcione a más potencia de la que viene configurada en el firmware, le estarás pidiendo más durante todo el tiempo. Esto afectará a su durabilidad y podría provocar sobrecalentamientos que dañarían el motor.
  • En cuanto a la autonomía, al pedirle más potencia a la batería, se verá reducida. Por tanto, tu patinete ya no aguantará tantos km como antes y tendrás que cargarlo más a menudo, haciendo también que se dañe la estabilidad de la batería, consiguiendo que envejezca antes.
  • Al aumentar la velocidad, las ruedas del patinete, que son pequeñas, se verán más forzadas y se gastarán más, con lo que se verá comprometida su calidad, y tendrás que cambiarlas antes al reducir su vida útil.
  • A mayores velocidades se necesitan también mayores potencias de frenada, con lo que si tus frenos siguen siendo los mismos podrían malfuncionar, gastarse antes o incluso romperse o hacerte derrapar, con el consiguiente riesgo de accidente.
  • El resto de componentes también están diseñados para funcionar a la velocidad máxima que indica el fabricante. Cualquier modificación hará que aumente el riesgo de rotura o daños en otras piezas, comprometiendo también tu seguridad.

3. Al trucar tu patinete eléctrico, perderás la garantía

Al modificar el patinete, perderás la garantía que obtuviste al comprarlo, de manera que el fabricante no se hará cargo de daño o avería, y por supuesto tampoco de ninguna reparación o recambio que puedas necesitar.

Aunque reviertas el firmware y lo dejes como estaba de fábrica, en cualquier servicio técnico verán las modificaciones dentro de los logs (registros) del patinete.

Así, si tu garantía incluía, por ejemplo, 6 meses de garantía para la batería, modificas tu patinete para aumentar su velocidad y por cualquier motivo la batería deja de funcionar correctamente, el fabricante no estará obligado a cambiarla. Por tanto, tendrás que correr con los gastos de la nueva batería, la mano de obra, el transporte, etc.

4. Te pueden multar

Según la normativa vigente de la DGT, los patinetes eléctricos sólo pueden circular a una velocidad máxima de 25km/h. Algunas de las personas que buscan cómo trucar su patinete, acaban dejándolo a una velocidad de 40km/h, mucho superior a la permitida, con lo que podrían estar infringiendo alguna norma.

Seguridad en un patinete trucado

Además, todos los patinetes eléctricos que aparentemente ofrezcan prestaciones superiores a un vehículo de movilidad personal reglamentario y no cumplan los requisitos del reglamento de la Unión Europea, podrían ser multados con una sanción de 500 euros, además de que se puede requisar o inmovilizar el patinete y prohibir su posterior circulación. En estos supuestos se incluyen obviamente los casos de patinetes que hayan sido manipulados para alterar su velocidad o sus características técnicas.

Ten en cuenta que, aunque hayas comprado un patinete que cumple con los reglamentos y tengas su documentación (donde se indica), si después lo modificas o lo trucas no cumplirá con la normativa y por tanto también te podrán aplicar la sanción pertinente.

5. Podrías tener un accidente

Como decíamos, al modificar tu patinete puedes favorecer el malfuncionamiento de alguno de sus componentes. Esto significa que estarías conduciendo un vehículo que está por encima de sus capacidades en varios aspectos, y que por tanto podría no ser seguro. La velocidad máxima permitida se establece por algo.

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Si fallan los frenos, la batería, los contactos, etc., podrías tener un accidente durante la circulación. Por ejemplo, necesitarás más distancia de frenada, y si no la calculas bien podrías tener una colisión con cualquier otro vehículo o incluso alguna persona. Y esto es lo más importante a tener en cuenta si te estás planteando trucar tu patinete, porque tu seguridad es lo primero, así como la seguridad del resto de personas en la vía pública.

 

Habiendo visto todos los riesgos que tiene trucar un patinete eléctrico, nosotros te recomendamos que no lo hagas.